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Imperivm III: Las grandes batallas de Roma

Plataforma: PC
Fecha de lanzamiento:
21 de diciembre de 2004
Género:
RTS

Idioma:
Voces: Castellano.
Textos: Castellano.

Desarrollador:
Haemimont Games

Distribuidor:
FX Interactive

Requisitos del sistema:

Mínimos:
Procesador: Pentium III 600 Mhz
Gráficos: 2 MB
RAM: 128 MB
Disco duro: 1,0 GB Espacio Libre
Windows 95/ME/2000/XP

Recomendados:
RAM: 256MB

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Descripción y Análisis

Las Grandes Batallas de Roma. Cinco siglos de batallas que forjaron el Imperio más grande de todos los tiempos. Encarna a los generales más importantes del Imperio Romano y lánzate a la conquista de Britania, Egipto y Germanía o combate al lado de brillantes estrategas como Vercingétorix, Arminius o Viriato y desafía a las legiones romanas. La elección es tuya.

Es importante añadir que este juego no sólo está basado en hechos y batallas históricas, sino que además se ha inspirado profundamente en yacimientos arqueológicos, cerámicas, enterramientos, etc para realizar tanto las estructuras como las unidades.

Imperivm III bebe directamente de las dos anteriores entregas y mantiene el apartado visual con puntuales mejoras. La apuesta por la vista cenital sin poder girar la cámara beneficia el modelado de edificios y monumentos en 2D, permitiendo a ordenadores relativamente antiguos disfrutar el juego en todo su esplendor.En líneas generales se muestra una clara mejora en definición y variedad respecto a su predecesor, pero la falta de un salto gráfico importante no define un nuevo juego, sino una especie de “ampliación”, y lo pongo entre comillas porque si hubieran tomado la misma medida de regalar Imperivm II a los poseedores del primero, realmente podría haberse tomado como una expansión de la anterior entrega.

Y por supuesto, lo primero que han tenido en cuenta es la capacidad gráfica de los PC menos actuales y la capacidad del bolsillo de muchos, aumentando exponencialmente el número de compradores. Esa ha sido una de las máximas de FX durante estos años, no centrarse en la espectacularidad gráfica, sino en  la diversión que puedan otorgar nuevos títulos. Los requisitos necesarios (Pentium III 600, 128 RAM y tarjeta gráfica de 2Mb) y su precio reducido son grandes alicientes a la hora de comprar un juego y por supuesto a la hora de puntuarlo.

Pero hay que ser justos y tener en cuenta a los poseedores de potentes máquinas que disfruten en todo su esplendor de actuales y futuros juegos de estrategia más ‘poderosos’ que Imperivm III. El juego fluye muy bien en todo momento, y la barra espaciadora nos permite saltar rápidamente a una vista completa del mapa (Mapa Estratégico) con las unidades representadas por pequeños puntitos de colores, y ver como si fuéramos dioses lo que sucede en cada rincón del mapeado (amén de establecer rutas de suministros, que hablaremos más adelante), y saltar de un punto concreto a otro con una rapidez extrema sin perder de vista absolutamente nada.

Los mapas están bien elaborados dentro de sus limitaciones, y al ser batallas reales, están bien diferenciados. La geografía africana en el desembarco de Escisión es fundamental en la misión de proteger las costas de la llegada de nuevas unidades y los desiertos están muy presentes. O como, por ejemplo, en la batalla de Aníbal, tendremos que cruzar los gélidos Alpes para llegar hasta Roma. Sin embargo, el juego flaquea cuando nos metemos en batallas de 300 unidades por bando, y pequeñas ralentizaciones son inevitables, además de todo el barullo que nos dificulta localizar nuestras unidades. Los héroes desaparecen entre todo el tumulto, aunque podamos acceder a ellos con los básicos short-cuts, y al no poder rotar la cámara vemos bastante limitada la visión. Debemos estar atentos a la salud del héroe, pues será el único objetivo de nuestro enemigo. La majestuosidad de las batallas está garantizada.

El mapa estratégico como ya comentábamos antes permite visualizar toda la extensión del terreno, pero no en una esquina de la pantalla, sino al completo, en el que vemos edificios, tropas, dónde están entrando nuestras tropas en combate, o cuándo se han quedado sin recursos.

Aquí es donde entra una de las claves del juego, el sistema de recursos. No es ninguna novedad, pues son varios los juegos que lo utilizan, pero en el caso de Imperivm III encaja a la perfección. Tomamos el papel de un líder que viaja a territorio enemigo para expandir las fronteras de su civilización, yendo más allá de nuestras tierras acompañados de nuestro ejército.

Comparado con el propio Imperivm II, un paso más en la evolución de una de las sagas de estrategia más vendida en nuestro país. Muchas mejoras a nivel de jugabilidad, pero no tanto en gráficos. Juegos actuales como Rome: Total War o futuros Settlers V o Act of War son más vistosos, pero siempre contando con un PC más potente. Apto para todos los ordenadores y todos los bolsillos.• Una de las mejores ambientaciones históricas vista en un videojuego. Poder reencarnarnos en Julio César o Cleopatra entre otros para escribir la Historia.